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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Un espacio virtual contra la impunidad y a favor de la justicia

La Universidad de California amplia su archivo sobre la Guerra Civil, el mayor del mundo, con una colección de testimonios de víctimas de la represión

PATRICIA CAMPELO Madrid 17/11/2010 Estudiantes voluntarios de la UC que han participado en el proyecto de recogida de testimonios de la Guerra Civil y dictadura, junto con el coordinador, Luis Martín.

Estudiantes voluntarios de la UC que han participado en el proyecto de recogida de testimonios de la Guerra Civil y dictadura, junto con el coordinador, Luis Martín.



La Universidad de California en San Diego alberga el mayor archivo que existe con materiales de todo tipo relacionados con la Guerra Civil española, (libros, panfletos de todas las corrientes políticas, fotografías, carteles, etc). Se trata de una archivo único en el mundo creado a iniciativa del profesor Gabriel Jackson, que convenció al periodista e historiador norteamericanoHerbert Southword, para que, en 1966,  donara la colección personal de pósters, libros y demás documentos que había acumulado durante su estancia en España en tiempos de la Guerra Civil. 
En 2005, Lynda Claassen, directora de The Southworth Collection, nombre que recibe el archivo, preguntó a un recién llegado profesor español del departamento de Literatura, Luis Martín-Cabrera, cómo ampliar y dar a conocer la colección en España. A partir de ese momento nace el germen de lo que hoy es el Archivo Digital de la Guerra Civil Española y de la dictadura franquista, que refuerza y nutre el contenido del archivo original de Herbert Southword,  pero con una necesaria adaptación a la era tecnológica: el archivo incluye 124 testimonios audiovisuales de víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura, grabadas, editadas y disponibles, la mayoría de ellas, en una página web

Primeros pasos

El proyecto que se inició formalmente en 2007 está llegando a su fin. En la etapa que viene ahora "se tratará de desarrollar materiales educativos y pedagógicos así como terminar la página web", indica Luis Martín-Cabrera, coordinador del proyecto.  
Para la creación de este archivo, financiado en su totalidad por la Universidad de California, Martín-Cabrera junto con Scott Boehm, doctorando en la misma Universidad, decidieron que el primer paso sería reunirse en España con asociaciones de Memoria y de este modo contactaron conEmilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).
"Las historias que recogemos no tienen nada que ver con el discurso norteamericano de los derechos humanos"
"Silva acogió la idea con entusiasmo", recuerda Cabrera, ya que una iniciativa de similares características se había impulsado desde la Universidad Complutense de Madrid pero no fraguó, "debido a un problema de financiación con el rectorado", explica Cabrera.   
Tras esa primera toma de contacto con el movimiento memorialista en España, el siguiente paso fue hacerse con dos cámaras y grabar ocho entrevistas en el verano de 2007 a víctimas de la represión franquista. A su regreso a California, no les resultó difícil la tarea de convencer a los decanos de la división de Artes y Humanidades y a otros administradores del campus de la importancia del proyecto: "Rápidamente entendieron que se trataba de algo muy importante y necesario", resalta Cabrera. 
Para preparar a conciencia la iniciativa, el profesor de la Universidad de California visitó distintos archivos del holocausto "para ver cómo habían hecho las cosas", señala, y a continuación crear "elprotocolo de entrevistas que se puede consultar en la web del proyecto". 

Difícil financiación 

En 2008, un equipo de seis estudiantes (cuatro en Madrid y dos en Sevilla), junto con Luis Martín- Cabrera y Scott Boehm, comenzó las entrevistas. "La financiación provenía de varios departamentos de la Universidad de California", aunque, apunta el docente, "era un puente para que lográsemos por nuestra cuenta dinero para sostener el proyecto a través de alguna fundación privada", algo que nunca pasó por varios motivos.
"No es un archivo completo porque muchas personas ya no podrán contar su testimonio"
"Además de la crisis financiera, no estábamos dispuestos a aceptar cualquier dinero", aclara Cabrera que sostiene que las historias que integran el archivo, "no tienen nada que ver con el discurso hegemónico norteamericano de los derechos humanos". Por otro lado, los entrevistados, "no son vidas abstractas, son personas que tienen o tuvieron una filiación política clara y sabían por lo que luchaban", y eso, en palabras del coordinador del proyecto, "no se presta a que te lo financien".  
Cabrera considera que el hecho de haber salido adelante sin ayuda de benefactores privados, "es la prueba de que no hemos traicionado los ideales de las personas que entrevistamos". 
Los 40.000 dólares de dinero público de la Universidad de California "se acabaron este verano" con la entrevista 124 y aunque no será un archivo completo, "llegamos tarde para muchas personas que no podrán contar su testimonio", apunta Cabrera, este trabajo ha creado "un lugar de memoria y un espacio virtual contra la impunidad y a favor de la justicia", concluye el coordinador del proyecto que ha contado con apoyos voluntarios: "El verano pasado, Jessica Córdova, estudiante, se fue a Barcelona a hacer entrevistas pagándoselo todo de su propio bolsillo".  

Proyecto pionero

Por su parte, Scott Boehm, destaca que se trata de una iniciativa pionera ya que "el archivo audiovisual ha ocupado un espacio que antes no existía", en referencia a que es la primera vez que una institución pública, como la Universidad californiana, acoge un proyecto de estas características. 
"El Estado español ha negado a las víctimas del fascismo un espacio como el que ofrece el archivo audiovisual"
"La intención era crear un espacio institucional para las víctimas del fascismo en España, algo que les ha negado el Estado español", explica Boehm precisando que el "registro histórico" ha estado dominado por los "vencedores" que durante décadas "pudieron contar su historia". 
Ahora, "con este archivo", subraya el doctorando estadounidense, "se pueden escuchar historias singulares y representativas de las miles de personas que lucharon contra el fascismo y sufrieron las consecuencias".
Los testimonios incluidos en el archivo audiovisual corresponden a víctimas que han sufrido todo tipo de represión. En ese sentido, Boehm apunta a casos de familiares de desaparecidos, torturas, prisión, exilio, campos de concentración, o represión "cotidiana": hacia las mujeres, en las calle o en las escuelas.

Memoria "sin fronteras"

Respecto a la intervención de ciudadanos extranjeros en los procesos de recuperación de memoria histórica, Scott Boehm lo tiene claro: "La Guerra Civil fue un asunto mundial. No hay que olvidar la ayuda que tuvo Franco de nazis y de fascistas italianos, ni a las miles de personas que vinieron de todas partes del mundo para tratar de frenar el auge del fascismo en este país". 
Es por ello que el doctorando invita a "no extrañarse" por ver extranjeros implicados en este proceso ya que, "no es una memoria con fronteras estrictas", sostiene, para concluir que, "múltiples gobiernos tuvieron parte de la culpa en el triunfo de Franco, la normalización de su dictadura y la política del silencio y olvido de la Transición".

Material de la Guerra Civil española... en California

Desde que en 1966, el periodista y escritor Herbert Southworth donara su colección personal de documentos relacionados con la Guerra Civil española al archivo que lleva su nombre, laHerbert Southworth Collection no ha parado de crecer.

Cerca de 13.000 materiales entre panfletos, carteles, libros, periódicos, pósters y manuscritos configuran el fondo documental en el que se representan todas las corrientes políticas de los últimos años de la II República y de la Guerra Civil.

Manuscritos de Juan Negrín, Indalecio Prieto, Fernando de los Ríos o Ernerst Hemingway conviven con los de otros personajes de opuestas corrientes ideológicas como Primo de Rivera o Goebbels, ministro de propaganda en la Alemania nazi.



http://www.publico.es/especiales/memoriapublica/343921/un-espacio-virtual-contra-la-impunidad-y-a-favor-de-la-justicia

lunes, 15 de noviembre de 2010

La memoria de la tierra


REPORTAJE: REPORTAJE

LOLA HUETE MACHADO 14/11/2010

Al abrir una fosa no se desentierra a los muertos, sino la historia robada a muchos vivos. Allí dentro hay huesos de seres queridos, las balas que los mataron, la evidencia de lo sucedido. En el año 2000 se abrió la primera fosa con protocolo científico en Priaranza (León), en busca de Emilio Silva Faba y otras 12 personas. En esta década, un total de 5.277 de los más de 100.000 desaparecidos en la Guerra Civil han sido exhumados en 231 fosas. Arqueólogos, forenses, antropólogos, familiares y voluntarios lo hacen posible.


Veo cómo limpiáis cada hueso despacio, con la brocha, con tanto mimo, que parece que los estáis acariciando, y pienso en lo distinto que es hoy a como debió ser el día que los asesinaron...". Lo comenta Anabel Lapuente, nieta de una de las personas que acaban de encontrar en una fosa de Ágreda (Soria) los expertos y voluntarios de la Sociedad Aranzadi, dirigidos por el forense Francisco Etxeberria y la antropóloga Lourdes Herrasti. Se hace el silencio. Y es entonces cuando las aludidas, cuatro estudiantes de Medicina de la Universidad del País Vasco (UPV), rompen a llorar. Y con ellas, todos los presentes.


Ágreda es austero y monumental. Tranquilo. Saltan corzos por las carreteras. Lo advierten los carteles. Mil desaparecidos durante la Guerra Civil se cuentan en Soria. El cementerio está esquinado, y aquí, en una zona en desuso, se ven los cuatro esqueletos tirados bocabajo, maniatados, liberados ya de la tierra apelmazada durante décadas y mojada por la lluvia del día. Algunos vecinos del pueblo lo repitieron: "Vimos cómo los echaban aquí y cómo los mataban allá arriba, en el paraje de Los Cabezos...". Son Luis Torres (35 años, jornalero), Marcelino Navarro (17, aguacil), Gregorio Torres (alcalde) y Feliciano Lapuente (campesino, de 33). "Que consta fueron asesinados el 19 de octubre de 1936", se lee en el informe preliminar del equipo, que indica además: "Se encuentra presente doña Pilar Pérez, alcaldesa de Torrellas". Y aquí está ella hoy de nuevo. "No es habitual que un cargo municipal se implique tanto", asegura Etxeberria al hilo de la indiferencia política nacional al uso. Nada extraño si se tiene en cuenta que la Ley de la Memoria Histórica (leymemoria.mjusticia.es) data en España de 2007, tan coja que Amnistía Internacional la definió como "alejada del Derecho internacional", pues delega en asociaciones de víctimas una tarea que debía realizar el Estado. Y que Baltasar Garzón, el juez que abrió causa contra los crímenes del franquismo tres décadas después de la muerte del dictador, está inhabilitado desde mayo, como aviso para navegantes. Y ahí anda, en La Haya, en espera.


"Los cuatro de Morella", llaman a estos hombres. Uno es menor, Marcelino. Lo explica el estomatólogo Claudio Albizu al mostrar uno de sus dientes. "Se sabe por esto". Los otros tres deben ser identificados. Irán al laboratorio de la UPV junto a otros muchos en busca de un nombre que se les podrá dar o no: porque no haya ADN para comparar o esté contaminado. En los esqueletos, donde aparecen piezas de metal, han colocado bolas de colores; la mayoría son balas de pistola. Marcelino llevaba gemelos y una moneda de plata. Los muestran. Nadie se lo explica: "Quizá su madre le dijo al salir: 'Hijo, ponte bien por si acaso", comentan los lugareños. Pero se ve que dio igual.


Los familiares cuentan lo que sienten antes de que los cuerpos sean retirados. También es invitado Iván Aparicio, de la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad, a decir unas palabras. Dice varias: "Se habla de 'muertos de la Guerra Civil', pero estos no son muertos en la guerra, son civiles que no habían cogido un arma en su vida, sacados de sus casas y asesinados. Esto es lo que fue el fascismo en España, un crimen contra la humanidad. Y no puede ser que tengamos que corregir las violaciones de derechos humanos los voluntarios de cuatro asociaciones y los parientes. Esto es un acto de reparación hacia las familias. Pero aún hay que reparar a las víctimas. La legislación internacional vinculante incluye verdad, justicia y reparación. Hay que mostrar la verdad, hay que juzgar a los responsables, y hay que reparar. Sobre juzgar, en algún momento se tendrá que afrontar lo que pasó hace 74 años, pero también lo que pasa hoy con la Ley de la Memoria Histórica, que cumple la función de ley de punto final, y la falta de actuación de las Administraciones de justicia. Aquí tenía que haber un juez levantando un cadáver, esclarecer las señales de violencia, y no es así; así que alguna vez se tendrá que ver en el Tribunal de Derechos Humanos a los responsables de que se perpetúe la inmunidad del franquismo". Y ciertamente, aquí juez no hay ninguno.


El trabajo que realiza este equipo (y otros, valga este de ejemplo) sigue un protocolo científico propio (recogida de información, prospección, exhumación, identificación) a falta de uno oficial que asegura Etxeberria ya está elaborado hace rato porque él mismo ha participado. Pero, sí, se diría que es ceremonia amorosa: excavan con dedicación la tierra, la criban; extraen los restos, los observan y, tras limpiarlos (esqueletos, ropas, zapatos...), los guardan en cajas para luego dotarles de genealogía: esposa, hijos, padres, currículo... Reconstruyen así biografías. Como estas de Ágreda en una fosa más, la penúltima de las 231 abiertas desde hace una década, de las 2.052 que existen, según el Gobierno. Un total de 5.277 personas han sido exhumadas, pero se calcula que los desaparecidos superan los 100.000. Garzón manejó en 2008 un censo elaborado por familiares de 143.353, porque no existe ninguno oficial. Algunas comunidades tienen elaborado ya su mapa de fosas; otras están en ello.


Más de 100.000 biografías. Como la de Bárbara Sebastián Vela, de 70 años, encontrada en Illueca (Zaragoza); la de la maestra María de los Desamparados Blanco, vista por última vez en Lario (León) cuando su hijo Florentino tenía 18 años, y a la que este ha exhumado ahora con noventa y tantos; la de Jerónima Blanco y su hijo Fernando Cabo, de tres años, a los que mataron y enterraron en el huerto de su propia casa en Ponferrada para forzar la vuelta del marido, Isaac Cabo, que les sobrevivió; la docena de enfermeras del hospital psiquiátrico en Valdediós (Asturias); las 15 mujeres y un adolescente de Grazalema (Cádiz); los siete muertos de Fontanosas (Ciudad Real), cuya ubicación desveló una carta anónima dirigida al alcalde por un miembro del pelotón de fusilamiento. O la de Julián Merino, cuya esposa, Teresa Pozo (recién fallecida), quedó sola a los 23, embarazada de siete meses, con dos hijos, represaliada. La única viuda que vivió lo bastante para presenciar en 2005, con 93 años, la exhumación de su marido en Covarrubias (Burgos).


"La dignidad de las víctimas de la represión franquista no se ha perdido nunca", dijo el juez Garzón hace nada. "La dignidad la pierden los que en España no dan una respuesta adecuada a esos hechos". Y añadió algo que todos los implicados en exhumaciones confirman: "Nunca, ni en Chile, ni en Argentina, ni en España, he visto a los familiares de las víctimas pedir venganza. Solo piden justicia, y eso es algo así de sencillo. Y tan complicado, parece ser, a la vez". Nada extraño. Nada que no se haya hecho ya antes. En realidad, como dice la periodista Natalia Junquera en el prólogo del libro reciente Memoria histórica, del CSIC, se podría decir que la memoria histórica la inventó Franco: "Fue él el primero en pedir censos de desaparecidos, en encargar a expertos un protocolo de exhumaciones y, hasta ahora, el único que preservó por ley las fosas comunes para que no se construyera sobre ellas. Múltiples órdenes en el BOE dan cuenta de su afán por honrar a las víctimas. A las suyas". Y hasta desplazó restos de republicanos al panteón de El Escorial cuando los suyos no le alcanzaron para llenarlo (la gran tumba pendiente).


Desde siempre hubo familiares que quisieron recuperar a sus seres queridos para darles sepultura, el acto que cierra el círculo y es primordial para muchos. Algunos lo intentaron por sí solos, con pico y pala por así decir, pero se dieron cuenta de que no era modo. Porque en la mayoría de las fosas se encuentran varios o muchos; fosas comunes se llaman por algo. Por eso juntos yacían 125 en la de Valdenoceda (Burgos), 80 en la de Magallón (Zaragoza), más de 300 en la del monasterio de Uclés (Cuenca), 2.840 en la del cementerio de San Rafael (Málaga)... ¿Y cómo saber quién es quién? La tarea de poner nombre y apellido a los desaparecidos en España tiene mucho que ver con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH, www.memoriahistorica.org). Esta nació al calor de lo sucedido en 2000 en la cuneta de la carretera N-536 en Priaranza del Bierzo (León), cuando se abrió una fosa por vez primera con método científico. En ella se encontraba Emilio Silva Faba.


"A mí fue mi abuelo quien me enseñó a hablar. Aun muerto. Porque hasta el día que lo encontramos en Priaranza nunca fui capaz de hablar en público, ni levantar el dedo siquiera en la universidad para no significarme, tal era el miedo en mi familia". Emilio Silva nieto (presidente de la ARMH) lo confiesa en su casa en Madrid, mientras Emilio Silva padre, 84 años, manos delgadas y piel transparente, asiente. Hablan de aquel hombre que les dio la vida, cosmopolita, que a principios del siglo XX residió en EE UU y Argentina, regresó un día a su pueblo natal para papeleos y allí se quedó para siempre tras conocer a Modesta Santín, con la que tuvo seis hijos. Pusieron tienda en Villafranca del Bierzo, al estilo almacén de coloniales, La Preferida se llamaba. De ella nos dirá luego Felisa Rubio, testigo de aquel tiempo y amiga de la familia, tumbada en su cama en Triacastela (Lugo) por el peso de sus 87 años, que vendía "las mejores aceitunas de la comarca y muchas alpargatas; era una casa con corredor hacia el río, allí jugábamos". Emilio Silva hijo enseña una foto en la que aparece él con una pancarta reivindicando un centro escolar. Al fondo se ve La Preferida, en la esquina del viaducto donde hoy se levanta una casa moderna.


"Mi padre era azañista, se significó mucho, en Villafranca había mucho convento... Recuerdo el día en que empezó la guerra, y cómo los falangistas nos quitaban productos de la tienda; aquí tengo los recibos, mira. Mi padre sabía que su vida valía lo que la mercancía; cuando se terminó, se acabó". Su desaparición le marcó. "Me hinché a llorar, lo que me ha cambiado la vida, pensaba. Mi madre quedó rota, yo era el mayor, 10 años, trabajé hasta de pastor". Aun así, consiguió burlar al destino y tener la vida viajera que su padre habría querido. Emilio nieto añade: "Mi abuela murió cuando yo tenía 32. Siempre me sentí atraído por la figura del abuelo, pero nunca la oí hablar de él, y lo intenté". Hasta que tomó una decisión: "Que dejara de ser un relato familiar. Sus restos estaban en un lugar que yo desconocía. Pero estaba dispuesto a cambiar el final de su historia".


Lo que sucedió luego lo saben bien los implicados: Julio Vidal, Paco Etxeberria, Daniel Fernández, Santiago Macías... Vidal, arqueólogo de León, hombre de gran preparación, muy viajado, que se define a sí mismo como "pesimista político", y su esposa, la antropóloga María Encina Prada, se pusieron a su disposición desde el minuto uno. "Corre, corre, que por aquí hay muertos', siempre oí de niño esa frase de mi hermana al pasar por un lado de la carretera. Mi madre era de Priaranza, y lo de la fosa era cercano a mí, a mis vacaciones... A raíz de un artículo en prensa de Emilio Silva en 2000 nos enteramos que quería recuperar el cuerpo de su abuelo. Nos ofrecimos a colaborar aplicando la metodología arqueológica y de la antropología forense... Contacté con Etxeberria, que no tardó ni dos segundos en plantarse aquí. Se formó un pequeño equipo, el Ayuntamiento prestó la excavadora". Se pusieron a ello. Los lugareños sabían del lugar. "Pero sucede que las referencias espaciales y el paisaje cambian, así que no fue hasta el tercer fin de semana, ya desesperados creyendo que los cubría la carretera, cuando aparecieron restos de un zapato con pie". Fue un impacto. Esos muertos eran casi leyenda. En ese instante pasaron a ser pura verdad.


Como lo serán seguramente los tres maquis cuya fosa andaba localizando Etxeberria en Ezcurra (Navarra), un valle hermosísimo, hace una semana a petición de la Asociación Navarra de Familiares. En Navarra hubo 3.500 víctimas aun sin guerra. Ángel Mariezcurrena, oriundo, lleva años soñando con destapar el suceso del que él supo por su padre. El propietario del terreno lo confirmó: "Fue una emboscada y los mataron". Ese rincón era antaño zona de paso de los guerrilleros escondidos en Francia. "Ahora habrá que asegurar con el georradar", dice el forense. Y allí sucedió que en el bar del pueblo los lugareños ampliaron detalles. "Antes eso era imposible", cuenta Etxeberria, "en 10 años la gente ha perdido el miedo a hablar". Un grupo de estudiantes alemanes está presente; realizan sus tesis sobre el fascismo. Han pasado ya por Gernika, van a la zona del Ebro, quisieron saber de fosas. "No entendemos que esto esté ocurriendo ahora y no antes". Él responde: "Hay quien no quiere que se sepa nada, incluidos partidos con conciencia de izquierda, y hasta nos acusan de destruir pruebas. Pero esto es justo lo contrario. Un lugar como este pasa de ser anónimo para convertirse en una prueba histórica. Antes de Navidad estará abierto y será un hecho". Mariezcurrena no puede dormir pensando que alguien abra la tierra por su cuenta. "Hace años alguien habría excavado, pero ahora ya no, basta pedir permiso, de prospección y exhumación se llama. Navarra, por ejemplo, nunca los negó, pero en otras comunidades... bueno, según qué zonas".


"La fosa de Priaranza tardó en aparecer, lo cual fue positivo porque se empezó a correr la voz, a venir gente, incluso de derechas, a ayudar; otros, a preguntar, a ver si ellos también podían buscar a los suyos", rememora el entonces alcalde de la localidad y ahora concejal socialista Daniel Fernández, que colaboró sin dudarlo ("a una persona que busca a su padre no hay que mirarle filiación"), subiendo las calles de Priaranza. "El dueño de la finca sabía lo que había, no puso el terreno en producción nunca, plantó nogales y esperó. Luego nos lo cedió". Allí estaban los 13 hombres asesinados el 16 de octubre de 1936, la mayoría con dos tiros en la nuca. Como deseaba, Emilio sacó a su abuelo, y este se convirtió en el primer represaliado de la guerra identificado genéticamente. Lo llevó a Pereje, su pueblo natal, en el Camino de Santiago, a un bucólico cementerio en la ladera de un monte ante el que cruzan los peregrinos. Allí en el panteón se lee su nombre completo por expreso deseo de su viuda, como si ella siempre hubiera sabido que iba a regresar.


Del grupo, no todos fueron identificados, algunos nunca reclamados. "Eso es tremendo, vidas en suspenso". Juntos yacen en un nicho del cementerio de Villalibre de la Jurisdicción bajo una placa: "A la memoria de todos aquellos que lucharon y dieron sus vidas por la democracia y la libertad". El ex alcalde puntualiza: "Ni luchar pudieron, si los mataron en octubre". Las historias que se cuentan en la comarca de El Bierzo son infinitas. La guerra está aún presente. Y la posguerra, aún más, "mucho hambre y mucho maqui; vete al Campo de las Danzas y verás", sugiere una de las mujeres con zuecos mientras trabaja la huerta en esta tierra vigorosa. Los hombres se agolpan a la hora del café en el bar Inés, y también cuentan. Antonio Fierro, por ejemplo: "Los vi muertos en la cuneta, los niños bajamos a mirar". No le impresionó. "Estábamos hechos a todo..., así eran esos tiempos".


Santiago Macías, vicepresidente de la ARMH, 38 años, oriundo, llevaba desde los noventa reivindicando a los desaparecidos, interesado por los guerrilleros que abundaron en Castilla y León (de los que ha escrito). "Pero no es lo mismo organizar un homenaje que tener una fosa delante, la presencia física de los desaparecidos cambió completamente la historia, las evidencias transforman todo", dice pisando hoy la acera de la N-536. "Emilio tenía un interés particular, y yo, general; coincidimos, y ahí nació la ARMH", aclara. Su laboratorio se encuentra en Ponferrada, en una sala cedida por la Universidad de León. Es sobria, llena de fichas con el título "desapariciones forzadas", cajas con restos humanos y prendas, informes para mandar a Presidencia a efectos de cuentas, recortes de prensa, una pizarra con fosas pendientes de abrir (la de Candeleda, en Ávila, quizá lo esté ya, dirigida por los forenses José Luis Prieto o Roxana Ferllini). Por las paredes cuelgan viñetas. Destaca una en la que una silueta del Rey dice: "La ley dice que cada vez que se encuentra un cadáver debe presentarse un juez para su levantamiento". Y otra de Franco responde: "Es al revés. Primero hicimos el levantamiento y luego escondimos los cadáveres".


Aquí trabajan René, Marco, Nuria, Aníbal, parientes de desaparecidos o profesionales de antropología o arqueología. Hablan de la entrega de restos a la familia como momento clave: "Es una ceremonia civil, se convoca a parientes y autoridades. En Carajal de Campos, por ejemplo, con alcalde del PP, el acto se realizó con normalidad. Otras veces los políticos no quieren saber, dicen que desean ser neutrales, y yo digo, ¿neutrales ante quién?". El arqueólogo Julio Vidal ya antes de Priaranza había intentado hacer informe de fosas existentes, "pero la Junta de Castilla y León nunca quiso saber nada. Se trataba de concebir esas intervenciones como de Patrimonio, en lugar de 70.000 años, de 70 años atrás, porque el pasado nos importa a todos y todo". La Administración debe implicarse, dice. "Pero no quisieron; para mí fue una frustración, son tus ciudadanos, es asunto democrático...". Cree que las exhumaciones no deben hacerse por altruismo. Para él, las fosas deben ser catalogadas, protegidas, ser monumentos "contra la intolerancia y la barbarie".


Tras la fosa de Priaranza, el movimiento de reivindicación de los desaparecidos se convirtió en una suerte de marea empujada por la generación de nietos y por la apertura de una fosa tras otra. Adquirió notoriedad. Tiene picos, cuentan en la AHRM: el intento frustrado de encontrar a Lorca en Alfacar (Granada), lo de Garzón, cuando los muertos hallados son muchos... El interés internacional y de investigadores fue y es inmenso. Como las invitaciones a participar en congresos, conferencias, libros. Y los voluntarios de todo el mundo: "Solo tenemos eso, capital humano, unos 400 voluntarios. La asociación no tiene ni sede, cuenta con una subvención de 48.000 euros, nos ayuda la gente con su trabajo, los mismos familiares dando de comer al equipo o alojándolo. Hemos exhumado unas 1.600 personas, otras tantas están reclamadas".


Ellos y el resto de organizaciones (bien Foro de la Memoria, Federación de Foros de la Memoria, agrupaciones de asociaciones de víctimas o familias que actúan por su cuenta) consiguen sacar adelante lo que el Estado no saca. Con su trabajo rehacen un pedazo de la amnesia que España ha tenido durante siete décadas, dicen muchos. Pero Santos Juliá, en su libro Hoy no es ayer, asegura que no es tal, sino que fue puro pacto: "Guardar los cadáveres de uno y otro para que no se interpongan en el camino de la democracia". Y señala dos circunstancias hoy que lo alteran: la aparición en la escena pública de una nueva generación que no guarda recuerdo personal del régimen de Franco y la llegada de la derecha al poder.


"En Priaranza no éramos conscientes del desarrollo e impacto que iba a tener nuestro trabajo. E incluso a pesar de la frustración de muchas familias que opinan que no se hace nada, creo que se ha avanzado mucho. Hasta gente del PP nos ha dicho: 'Es lo menos que se puede hacer'. Sí, sé que aún es insuficiente. Pero nos quejamos de que el Gobierno no hace esto, lo otro... sí, pero también hay que preguntarse: '¿Y tu universidad y tus estudiantes?, ¿dónde están los intelectuales que deberían hablar de esto sin parar? Vivimos aún con la impronta de un tiempo preconstitucional", dice Etxeberria en su laboratorio de la UPV, que destila el estilo funcional de los edificios docentes. Nada destacado salvo que está repleto de secretos, que él sabe manejar. Muchas cajas de cartón y plástico que lucen los nombres en colores de lugares llenos de muerte: La Predaja, Villalba de Duero, Milagros... Y números por todas partes: individuo número uno, dos, tres... Además de huesos, hay balas, casquillos, monedas... Enseña los restos de un cuerpo completo y no pierde oportunidad: "Por aquí entró la bala, por allá salió, este tenía ya una patología...". Donde puede, él enseña. Es siempre el centro, por ser puro hombre enciclopédico e incansable, acorde con esa Sociedad de Ciencias para la que trabaja (a la que el Gobierno vasco asignó ocuparse de las exhumaciones; existen ayudas desde 2003 en el País Vasco). Etxeberria también forma parte del equipo de investigación del CSIC que, bajo la dirección del antropólogo imprescindible Francisco Ferrándiz, acaba de publicar un balance sobre el impacto sociopolítico de esta década de exhumaciones (politicasdelamemoria.org) y participa en un proyecto para Presidencia titulado Base de datos de gestión documental de las exhumaciones realizadas en España. "Aspiro a que podamos saber, por ejemplo, personas muertas por disparo, tantas".


Calavera en mano, confiesa que en las fosas también tiene sus momentos: "Cuando terminas de limpiar y dices a la familia: 'La fosa es vuestra', y bajan... uff, gran emoción. O se les dice: 'El numero tres es tu padre', y ellos: 'Mi padre son todos". Hasta tiene sus ritos Etxeberria. "Me quedo con una piedra de cada fosa. Pienso: 'Si tapó el crimen, tantas piedras, tantos lugares liberados". ¿Abrió fosas franquistas? "Sí, dos, en Camuñas (Toledo) y en Villasana de Mena (Burgos)". ¿Y? "Yo soy forense, no pregunto, víctimas son víctimas". Luego enseña los informes, uno tras otro, de distintas tumbas, con las medidas físicas de los enterrados, datos de posiciones, mil detalles de vidas perdidas. "Los de ahora son más completos, más ilustrativos, la fotografía digital abarata mucho los costes, basta un ordenador".


En su propia casa tiene Etxeberria un equipo multidiciplinar completo: trabaja con su esposa, Lourdes Herrasti, codo con codo. Y también con su hija Igone, que se encarga de lo audiovisual. Ella, crecida al calor de las fosas, representa algo así como el paradigma del voluntario joven. Hija única, tenía dos meses cuando pisó una excavación. "Para mis compañeros de Medicina, hablar de 1936 no representa mucho, pero para mí, sí. Creo que se ha esperado demasiado, lamentablemente, ya no se podrán devolver los restos a todos con ADN demostrado, pero sí se puede reconstruir sus historias. Me impacta ver la emoción de las familias, cómo rozan de repente un hueso y dicen: 'Ya, no necesitamos más'. Es especial. Sí que me gustaría que esto terminara. Pero si es solo por callar bocas, no. Hay que hacerlo despacio, curar esa herida, no se trata de sacar los huesos y ya. Hay que informar, hablar con los familiares, escucharlos, darles tiempo para que cuenten y reparen mientras se extraen los huesos. Para muchos es una liberación. ¿Si me imagino que sucediera una guerra así hoy? Uf, supongo que esto que hacemos debe servir para que ya no ocurra nunca más".


Iván Aparicio, en Ágreda, allá donde saltan corzos por la carretera, lo tiene también claro: "El fundamento de todo esto es sencillo: si permitimos que quede impune una barbaridad como aquella, volverá a suceder". Pero quizá quien mejor lo expresó fue una señora mayor un día a pie de fosa: "Si no los hubieran metido, ahora no los tendríamos que sacar".


http://www.elpais.com/articulo/portada/memoria/tierra/elpepusoceps/20101114elpepspor_10/Tes

"Los nombres de la memoria," un informe en RTVE

Tomado de (Re)generando memorias

Para ver este informe de 15 minutos, hacer clic aquí. 

Sinopsis de RTVE:
Los familiares de las victimas del franquismo siempre dijeron que en nuestro país había " una España enterrada en la cuneta". Pero hace ya una década que se comenzó a recuperar su memoria histórica. La primera excavación fue en Priaranza del Bierzo, en Ponferrada, donde yacían los restos de Emilio Silva, fusilado por falangistas en 1936. Ahora, tras diez años de exhumaciones, el Ministerio de Justicia está ultimando el mapa de fosas, en la que se dibujan las 2 mil encontradas hasta ahora. Una reparación histórica, que por el paso del tiempo se realiza con cuentagotas pero que ha permitido recuperar los restos de más de 5 mil personas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Familiares de presos del Fuerte realizarán exhumaciones en tres cementerios de Berrioplano

SE TRATA DE AÑÉZCAR, BERRIOSUSO Y OTEIZA, DONDE ESTÁN ENTERRADOS 41 REPRESALIADOS

Las localizaciones se han efectuado con geo-radar y se espera que los trabajos concluyan antes de finalizar el año
BEATRIZ EQUÍSOAIN IRAIZOZ - Sábado, 13 de Noviembre de 2010 
El pasado año se homenajeó a los presos enterrados en Añézcar.
El pasado año se homenajeó a los presos enterrados en Añézcar. (U.B.)

PAMPLONA.
 El Ayuntamiento de Berrioplano ha dado permiso a familiares de presos del Fuerte de San Cristóbal para que lleven a cabo trabajos de movimientos de tierras en los cementerios de Añézcar, Berriosuso y Oteiza, con el fin de exhumar los cuerpos de sus seres queridos que ahí se encuentran enterrados. Aunque aún no hay fecha concreta para el inicio de las exhumaciones, se espera que se haga "en unos días" y lo que sí se prevé es terminarlas antes de que finalice 2010, según confirmó ayer Teófilo Goldaracena Rodríguez, en representación de estos familiares.
De los 205 represaliados por la dictadura franquista enterrados en los cementerios de los pueblos de la extinta Cendea de Ansoáin, 15 estarían en el de Añézcar, 13 en el de Berriosuso y otros 13 en el de Oteiza. Las obras se centrarán, según la licencia concedida por el alcalde, José Mª Irisarri, el pasado 8 de noviembre, en el exterior de los tres camposantos, además de en el interior del de Oteiza, en concreto junto a la acera situada frente a los nichos.
Estas localizaciones se han tenido en cuenta en base a un informe técnico elaborado con geo-radar, una herramienta de prospección no destructiva del subsuelo que permite indagar en una profundidad entre los pocos centímetros y los treinta metros. Precisamente ayer se siguieron con los trabajos de geo-radar en los cementerios de Loza, Berriosuso, Oteiza, Larragueta, Añézcar e interior del de Berrioplano, además de en el de Alsasua. "Todos los familiares quieren lo mismo", indicaba ayer Teófilo Goldaracena, "y es que se busque a sus seres queridos para enterrarlos en sus lugares de origen".
Entre las personas que se hallaban ayer en estas prospecciones estaba Jimi Jiménez, arqueólogo de Aranzadi, sociedad que podría encargarse de las exhumaciones. "Estamos aquí para supervisar el trabajo, ver los sitios y evaluar cómo se pueden llevar a cabo. Si la agrupación de familiares quiere, lo haremos sin problemas", explicó. Este arqueólogo de Aranzadi destacó que se trata de un trabajo "de gran complejidad, puesto que son cementerios en los que se han hecho obras o ampliaciones, así que puede haber dificultades". El primer paso para las exhumaciones, observaba, sería "la localización y, si es positiva, se procedería a realizarlas".
Una vez obtenida la licencia, además de los permisos concejiles, los familiares confían en iniciar los trabajos "en unos días", según Goldaracena, quien además destacó la subvención de 20.000 euros aportada por el Gobierno de Navarra.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Las balas llevaron hasta las víctimas

Localizada en Toledo gracias a un detector de metales una fosa del franquismo donde se cree fueron enterrados siete fusilados.

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 09/11/2010

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha localizado en Calzada de Oropesa (Toledo) una fosa común del franquismo donde se cree que fueron enterrados siete hombres, dos de ellos hermanos, fusilados por falangistas el 25 de noviembre de 1936.

Fue el detector de metales el que permitió encontrar el lugar exacto, ya que permitió a los expertos encontrar numerosos casquillos de bala, prueba de los asesinatos. También sirvieron las indicaciones de un hombre de 96 años que hacía guardia en una caseta del campo la noche del crimen y vio a lo lejos cómo los mataban.

La asociación busca en esta fosa, a iniciativa de los familiares de las víctimas, los restos de siete hombres asesinados en 1936: Alberto García Simón, Manuel Gutiérrez Castaño, Antolín Gutiérrez Castaño, Germán Sarro García, Francisco Herreruela Arroyo, Lorenzo Polo Hernández y Enemesio Hernández Álvarez. La exhumación arrancará los próximos días.

Nuria Sánchez García, nieta de Alberto García Simón, reconocía que le había impresionado mucho pisar esta mañana la fosa donde puede estar su abuelo. "Se me puso un nudo en el estómago de ver tantos casquillos y tantas balas", relató a EL PAÍS. "Era campesino. Tenía 33 años, tres hijos y uno en camino, al que nunca llegó a conocer, cuando lo mataron. Todos sus hijos están hoy muy emocionados por esto".

Los primeros restos hallados no están en muy buen estado porque fueron enterrados a muy poca profundidad en este fosa de tres metros y medio de largo. Por eso lo más probable es que una vez exhumados todas las víctimas vuelvan a ser enterradas juntas, "pero en un cementerio y con su nombre escrito en una placa", aclaró Nuria.

La ARMH celebró recientemente el décimo aniversario de la primera fosa de víctimas del franquismo exhumada con técnicas arqueológicas y forenses, la del abuelo de Emilio Silva, hoy presidente de la asociación. Desde entonces se han recuperado los restos de más de 5.000 represaliados.

Los forenses desvelan la verdad de las fosas del franquismo

Siete de los nueve represaliados a los que se les aplicó la "ley de fugas" tienen tiros en el occipital


Los forenses desvelan la verdad de las fosas del franquismo
Los forenses desvelan la verdad de las fosas del franquismo  
RAFEL MONTANER VALENCIA 

"Fue una ejecución en toda regla". Esta es la conclusión a la que ha llegado el antropólogo forense Manuel Polo, el director del grupo Paleolab tras analizar durante cinco meses los 9 esqueletos que este equipo exhumó de la fosa común del cementerio parroquial de Albalat de Tarongers. Polo ha liderado las excavaciones de las dos primeras fosas de la dictadura que se abren en la Comunitat Valenciana, ésta del Camp de Morvedre y otra del cementerio municipal de Benagéber, en la que yacían tres guerrilleros y cuatro trabajadores de las obras del pantano y un pastor de este municipio de la Serranía.
El drama de los Ocho de Benagéber comenzó el 26 de marzo de 1947, cuando la Guardia Civil irrumpía tras un chivatazo en una casa de este municipio donde se refugiaban dos guerrilleros, a los que mataron en el acto. Los guardias se llevaron al pastor que los acogía a la colonia del pantano, donde había hasta tres cuarteles que vigilaban las obras. Allí comenzaron las palizas y torturas que desencadenaron una cascada de hasta 30 detenciones entre los trabajadores de la colonia.
Al día siguiente, la Benemérita se llevó fuertemente atados al pastor y a otros cuatro obreros. Los cinco fueron asesinados por las fuerzas franquistas tras ser utilizadas como escudos humanos en el frustrado asalto a un campamento del maquis. Todos los guerrilleros escaparon menos uno, que cayó en la refriega.
En el caso Albalat se trata de nueve personas, entre ellas un padre y su hijo, detenidas por la Guardia Civil en Manzanera (Teruel) y su comarca entre el 12 y el 14 de marzo de 1947 por supuestamente colaborar con la guerrilla. Tras ser torturados, fueron abatidos junto a la carretera de Segart el día 15 de marzo cuando supuestamente intentaron escapar durante su traslado a Valencia para declarar ante el juez.
Polo, que presentó ayer en el Aula magna de la Universitat las primeras conclusiones sobre el informe arqueológico forense de ambas exhumaciones, explicó que en Albalat "siete de los 9 esqueletos exhumados presentan heridas de bala en el cráneo compatibles con una ejecución por fusilamiento".
Estas lesiones craneales "son topográficamente iguales" ya que "en todos los casos se trata de tiros efectuados en el occipital izquierdo, de atrás a adelante", y con orificio de salida en la parte frontal de la cabeza. Unas lesiones "típicas de muerte por ejecución que hacen difícil pensar que fuera una fuga". Además, tres de los cuerpos tienen "lesiones por arma de fuego en la rodilla para inmovilizarlos y evitar que se pudieran escapar" antes de pegarles el tiro en la parte posterior de la cabeza.
En Benagéber, todos los esqueletos menos uno presentan también lesiones de bala en el cráneo, y dos de ellos traumatismos severos como fractura de fémur y tibia, lesiones según el forense "compatibles con enfrentamiento".

Identifican a 14 de los 17 restos
Las pruebas de ADN han permitido identificar a cuatro de los Ocho de Benágeber y a seis de los restos de Albalat. Los análisis antropológicos de los huesos han posibilitado además dar nombre a los otros tres cuerpos de Albalat y a uno de Benagéber. No se ha podido identifica a tres restos de esta última fosa "por falta de cotejo biológico, pues en un caso no se han localizado a familiares, en otro no queda ningún descendiente válido para obtener muestras de ADN y una familia se ha negado a que se realizara la exhumación".

domingo, 7 de noviembre de 2010

"La fábrica de bebés," programa en Antena 3 sobre los niños robados

SÁBADO 6 DE NOVIEMBRE DE 2010

Por Engrama en (Re)generando memorias

Me enteré del video de abajo en el blog de Unidos contra la impunidad. El programa tiene un tono un poco sensacionalista -- la voz en off, las reconstrucciones, las entrevistas con gente cuyos rostros no se pueden identificar -- pero la información que produce es sumamente inquietante, y me ha dado rabia escuchar los testimonios de las personas afectadas, que SIGUEN SIN JUSTICIA! Un video recomendable para difundir, si no os molesta esperar el visionado tras las incesantes publicidades que ponen.

ALCALDE Y AYUNTAMIENTO DE TOLOSA: UNA UNICA LECTURA DE LAS VICTIMAS Y LA MEMORIA… POR IMPOSICIÓN

Desde Ahaztuak 1936-1977 (Victimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista) queremos denunciar públicamente a traves de esta nota la decisión de Jokin Bildarratz, alcalde de Tolosa, de prohibir de forma expresa a nuestra asociación la celebración en cualquier espacio municipal de dicha localidad de dos actos que en memoria y reivindicación de los derechos a la Verdad, a la Reparación y a la Justicia para todas las victimas del franquismo y para todas las personas que entre los años 1936 y 1977 lucharon contra ese régimen teniamos previsto realizar los dias 10 y 13 de este mes de Noviembre.
Los hechos que denunciamos tienen su inicio el pasado 8 de Octubre cuando desde Ahaztuak 1936-1977 solicitamos por escrito el poder utilizar el Salón de Plenos Municipal para la realización de una Mesa Redonda bajo el título “Hacer Memoria, hacer Justicia”   y del “Triangulo” para la realización de un acto público de memoria el sábado día 13. Dichas solicitudes nos serían denegadas tambien por escrito doce días despues, ante lo que el dia 21 de Octubre realizamos una nueva solicitud para las mismas fechas pero esta vez del espacio denominado “Zerkausia”.
Pasados 13 dias, esto es, el 2 de Noviembre y ante la falta de respuesta nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento de Tolosa para recabar alguna información sobre nuestra solicitud, hablando con el secretario del Ayuntamiento que no nos dio claridad alguna al encontrarse ausente “el que lleva este tema”, pero que si nos dio a entender “que habia problemas” con el sitio, por lo que el mismo día 2 y ante la premura de tiempo en la que ya nos encontrabamos solicitamos tambien por escrito la “Kultur Etxea” y el espacio “Zerkausia” pero a diferente hora.
A primera hora del dia 3 fue cuando recibimos la llamada del que llevaba “este tema” y fue para decirnos que ya nos habian enviado la respuesta a nuestras solicitudes aunque la ultima la habian puesto en una mensajeria el dia 30 de Octubre (justo en fin de semana largo, que casualidad) por lo que por eso no nos habria llegado aún, pero si nos informó   de que en ella se nos denegaba tambien la utilización de los espacios solicitados. Oido esto le hicimos saber que ya habiamos realizado una nueva solicitud de otro espacio diferente para el dia 10 y de un nuevo horario para el 13, ante lo que nos dice que esta última solicitud “aún esta pendiente de respuesta concreta por parte del Señor Alcalde” pero que en cualquier caso nos va a remitir por fax el escrito firmado por el Alcalde el día 29 de Octubre y que aun no habiamos recibido al haberlo enviado por mensajeria a pesar de disponer de un fax y un teléfono para comunicarse con nosotros. Tras recibir esta resolución firmada   el 29 de Octubre de 2010 por Jokin Bildarratz, alcalde de Tolosa, leeremos que “durante la semana del 8 al 14 de Noviembre en Tolos, van a celebrarse varios actos que impiden que se pueda autorizar la utilización de los espacios públicos pedidos por ustedes”.
Ante ello llamamos nuevamente al Ayto. de Tolosa y es alli donde nos remiten a la secretaria del Alcalde a la que le preguntamos cómo es posible que en Tolosa, el mismo día y a la misma hora haya tres actos diferentes. Su respuesta es la que nos saca, por fin, de todas dudas: no es que los espacios solicitados esten ocupados, es que por decisión del Alcalde en Tolosa, Jokin Bildarratz, durante la semana que va del 8 al 14 de Noviembre sólo pueden realizarse los actos programados desde el Ayuntamiento dentro del Dia de la Memoria en recuerdo de las victimas del terrorismo.
Tras ello entramos en un tira y afloja de argumentos y reflexiones en el medio del cual nos expresa, intentando quitando hierro a la prohibición que “los actos que se van a realizar en Tolosa el dia 10 y esos dias son en memoria de todas las victimas” y cuando le planteamos que creemos que no es asi, que por eso y como contrapunto a una lectura que consideramostergiversada, unilateral y excluyente en muchos aspectos queremos realizar dichos actos nos dice que en Tolosa “ya se estan haciendo tambien actividades por las victimas del franquismo, pero que en esa semana no quiern mezclar las cosas”. Nuestra conversación finaliza expresandonos su incomodidad por lo que esta pasando pero que en cualquier caso “solo esta transmitiendo lo que el Alcalde ha decidido y esa decisión es la que ira adelante”.
Desde Ahaztuak 1936-1977 ante todo ello no podemos sino criticar y denunciar esta decisión del Alcalde de Tolosa y las formas en la que además ha sido gestionada. En primer lugar nos parece una absoluta falta de respeto y consideración habernos tenido casi un mes pendientes de una sucesión de solicitudes y gestiones ante el Ayto. que por parte de los responsables de este eran una ficción ya que sabian de sobra que ya habian decidido prohibir cualquier acto público en Tolosa en esos dias, y de manera clara aquellos actos que tuvieran que ver con poner un contrapunto reflexivo y practico a la versión unilateral y parcial de la memoria y de las victimas que quieren transmitir en ella como se ve y dejan muy claro con esta actitud.
En segundo lugar entendemos que esta decisión es lesiva para nuestros derechos como ciudadanos y como victimas del régimen franquista ya que incide de forma clara en nuestro derecho a la utilización de los espacios públicos municipales o no de Tolosa, espacios que pagamos como el resto de los ciudadanos con nuestros impuestos y tambien nustro derecho a la libertad de expresión en dichos lugares.
En tercer lugar y desde la valoración de esta decisión adoptada no podemos sino decir que tanto el discurso como las actividades que desde el Ayto. de Tolosa se organizan en torno a la memoria histórica y a las victimas del franquismo nos suenan a hueco, a utilización de las mismas para intentar suavizar y ocultar algo que es insultante para esas victimas del franquismo: que el dia 10 y los dias en torno a esa fecha se honrará tambien como victimas a responsables politicos y policiales de la dictadura franquista como Melitón Manzanas, Carrero Blanco y otros que al igual que ellos tiene un negro historial de violaciones de derechos humanos, de torturas y de responsabilidades en diferentes aspectos politicos y represivos de un régimen fascista como fue el franquista.
A la vista de los hechos solo podemos concluir que desde el Ayuntamiento de Tolosa y desde la decisión de su Alcalde lo que realmente se intenta es que no haya ningun contrapunto, ningun “pero”, a su versión unilateral de las victimas y de la memoria histórica, y menos que tenga una minima expresión pública que empañe dicha versión y que diga publica y claramente al menos en Tolosa que no se puede homenajear a la vez a victimas y victimarios, a Meliton Manzanas y a sus torturados, a Carrero Blanco y a aquellas personas victimas de sus decisiones como responsable politico de primer orden del régimen franquista.
Ante ello, como respuesta y denuncia de esta actitud y esta decisión,desde Ahaztuak 1936-1977 hemos decidido mantener la convocatoria de los actos que teniamos previsto realizar. Asi la Mesa Redonda que bajo el titulo “Hacer Memoria, hacer Justicia” teniamos previsto realizar y en la que tomarán parte el periodista Martxelo Otamendi, el miembro de la Fundación “Euskal Memoria” Joxean Agirre y Martxelo Alvarez en representación de Ahaztuak 1936-1977 será el próximo miércoles dia 10 de Noviembre a las 19:30 horas en Lizardi Elkartea. En cuanto al acto público de memoria y homenaje a las victimas del franquismo lo realizaremos el sábado día 20 de Noviembre, feliz aniversario de la muerte del dictador y genocida Francisco Franco, en lugar y hora que daremos a conocer.
Creemos que realizar dichos actos es la mejor respuesta al intento del Ayuntamiento de Tolosa y de su Alcalde de intentar silenciar reflexiones y realidades que no les gustan y que les son, a todas luces incomodas. Pensamos que es la mejor manera de decirles que no aceptamos una versión unilateral de la memoria historica y de las victimas tanto del franquismo como del terrorismo que mantiene tales grados de sombra en lo que a los elementos de Verdad, de Justicia y de Reparación se refiere, una versión que ademas, como podemos comprobar, quieren que sea la única y pretenden imponerla a golpe de trampa, de prohibición y de decreto.
AHAZTUAK 1936-1977
http://ahaztuak1936-1977.blogspot.com

El monumento de Otsoportillo amaneció el jueves repleto de pintadas y mensajes fascistas


EL LUGAR DE RECUERDO DE LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO FUE MANCILLADO CON BANDERAS Y FRASES ULTRADERECHISTAS


E. URABAYEN - Sábado, 6 de Noviembre de 2010 - Actualizado a las 04:18h.
Uno de los mensajes que apareció en Otsoportillo.

Uno de los mensajes que apareció en Otsoportillo. (cedida)
PAMPLONA. El monumento a los fusilados durante la Guerra Civil por el bando de Franco de la sima de Otsoportillo (Sierra de Urbasa) amaneció el jueves repleto de pintadas, tanto de banderas de España como de frases con un alto contenido fascista como: Ya no puede haber paz porque perdísteis la guerra, os voy a reventarViva España putos bastardos y De parte de todas las madres que lloraron por vuestra culpa. El resto del monumento, las placas colocadas a la vez como recuerdo a las víctimas, la rejilla de la sima y las piedras talladas con diversos mensajes fueron literalmente cubiertos por pintura roja y amarilla configurando diferentes banderas de España. Además, las flores que rodeaban el monumento fueron arrancadas y esparcidas por el suelo. El colectivo Herri Oroimena denunció los hechos y pidió que estos actos no quedaran impunes. En abril de 2009 Otsoportillo fue mancillado también con símbolos nazis.
Desde el grupo Parlamentario de Nafarroa Bai, Asun Fernández de Garaialde hizo pública su "condena y repulsa" al ataque que dijo que sólo busca "alterar la convivencia y poner trabas a la paz". Además recordó que este no es un ataque aislado sino que ha habido varios de este tipo en los últimos tiempos en la zona de Sakana. "La ultraderecha no va a impedir la conservación de la memoria", apuntó la parlamentaria.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La ARMH recupera los restos de ocho personas en dos fosas comunes

Villalba de Duero / Memoria histórica


El dueño de la finca La Ventosilla autorizó que se recuperasen los cuerpos enterrados allí • Las pautas de inhumación son parejas

Un amplio equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, con ayuda local, realizó las exhumaciones.
DB
I.M.L. / VILLALBA DE DUERO

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), en colaboración con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, exhumó dos fosas este fin de semana en el término municipal de Villalba de Duero y en la finca La Ventosilla. En total, se han recuperado los restos de ocho personas y, pese a la lluvia, los trabajos fueron relativamente sencillos al tratarse de fosas de escasa profundidad y en tierra blanda.
El equipo dirigido por el forense Francisco Etxeberría comenzó su labor el sábado en La Ventosilla, sacando a la luz los restos de los cuatro cuerpos. Aún resta el trabajo de laboratorio para intentar identificar a quién corresponden las osamentas, pero se sospecha que uno de los sepultados allí fue el maestro de San Martín de Rubiales, que escapó de un ajusticiamiento, fue localizado cuando pedía ayuda para curar sus heridas en La Horra y llevado de nuevo al lugar de la fosa para rematarlo.
Etxeberría mostró su satisfacción porque las reticencias de la gente para autorizar la exhumación de una fosa de la Guerra Civil localizada en sus propiedades van desapareciendo. «Nosotros no queremos forzar ninguna situación, si no se comprende en un instante y hay que esperar unos meses a que alguien que hoy no comprende dentro de un tiempo se dé cuenta de que esto se está haciendo en un proceso de normalidad», afirmó el médico forense.
En la segunda jornada de trabajo, el equipo de arqueólogos se desplazó hasta Villalba de Duero, en el camino de Aviación, para extraer de la tierra los restos de otros cuatro cuerpos que estaban enterrados en una fosa a escasos metros de la que se exhumó el pasado verano y que contenía restos de siete personas. Según las investigaciones de la ARMH en la comarca, de la localidad de Sotillo de la Ribera habría once asesinados a principios del mes de agosto de 1936, por lo que las cifras coinciden con los restos hallados en este paraje.

Identificación

La fosa recuperada a lo largo del domingo sigue la pauta de la mayoría de las localizadas en la comarca, una de las que más concentración de este tipo de enterramientos en España. «Vemos personas con tiros de pistola en la cabeza, un brazo o los dos estirados, eso significa que han arrastrado el cuerpo desde donde les hayan matado hasta echarlos casi de cualquier manera en la fosa y siempre se trata de población civil que nunca estuvo en la guerra», comentó Etxeberría.
Ahora queda comprobar si las sospechas en torno a ese grupo de sotillanos se corroboran, constatando la distribución de las edades y, si es así, esta hipótesis se confirmaría y «casi podríamos empezar a pensar en ellos con nombre y dos apellidos», apuntó el responsable del equipo de arqueólogos.