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lunes, 21 de julio de 2014

El asesinato de un pueblo

En La Teyera (Asturias) fueron asesinados durante la Guerra Civil 15 vecinos de los cerca de 50 que habitaban el pueblo por entonces. Descendientes de las víctimas presentan una denuncia en la embajada de Argentina en Madrid que se adhiere a la Querella presentada contra los crímenes del franquismo en Buenos Aires

Por: ALEJANDRO TORRÚS
20/07/2014 08:07:00


Quince vecinos fueron asesinados, siete pasaron por diferentes campos de concentración y prisiones y otro más fue desterrado. No son cifras espectaculares. El lector podrá decir que prácticamente en cualquier localidad española un número mayor de personas fue asesinada durante la Guerra Civil. Sin embargo, hay un dato importante. La Teyera, pueblo asturiano donde se centra una nueva denuncia interpuesta por víctimas de la dictadura, no tenía en 1936 más de 50 habitantes. Miembros de la Guardia Civil y de Falange asesinaron a más de un cuarto de los habitantes del pueblo en apenas cuatro años.
Miembros de la Guardia Civil y de Falange mataron a más de un cuarto de los habitantes del pueblo
"Fue una masacre. No hay derecho a que en la historia de este país sólo se hable de reyes, reconquistas y guerras de independencia. ¿Por qué no se habla del daño que hicieron quienes nos arrebataron la II República?", se pregunta Joaquín Fernández García, nieto de una víctima de la localidad, que junto a otros familiares de víctimas de la localidad han denunciado estos hechos ante la embajada argentina en Madrid adhiriéndose a la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo.

La Teyera es un pueblo diminuto que se encuentra en Langreo (Asturias) a caballo entre los municipios de Sama de Langreo y Mieres. En 1936 había unas "cinco o seis casas, que albergaban al doble de familias, todas trabajadoras, vinculadas a la industria del carbón y al cultivo de pequeñas propiedades de tierra". A pesar de ello, constituía un importante valor para las fuerzas progresistas en la zona gracias a su ubicación geográfica y a las sedes del Sindicato Minero y de la Juventud Socialista Unificada. Las huelgas mineras y la revolución asturiana de 1934 pusieron las cartas sobre la mesa. Todos se conocían las caras en la zona pero no todos compartían los mismos ideales.
"Las huelgas mineras y el intento de revolución fue el punto de inflexión. Ahí es donde los de izquierdas quedaron marcados y sus nombres quedaron anotados en libretas. Una vez producido el golpe de Estado ya no tenían cabida en el pueblo. Los persiguieron hasta llegar a la atrocidad", denuncia Maximino Rodríguez, nieto de dos víctimas de la represión franquista en la localidad.

"Los vecinos de izquierda fueron marcados y perseguidos hasta llegar a la atrocidad"
Los dos primeros asesinatos se produjeron el 27 de octubre de 1937, sólo seis días después de la entrada en Gijón de las tropas franquistas. Fueron Vicente Rodríguez y Cecilio González. Ninguno había participado en la guerra. A Vicente lo sorprendieron en la calle y a Cecilio fueron a buscarlo a casa. Esposados iniciaron el camino hacia Santa Emiliano, donde tenía el cuartel la Guardia Civil. "Pero no entran al cuartel. En un monte cercano los someten a las más crueles torturas hasta causarles la muerte. Sus cuerpos son enterrados en el mismo monte (...) Y allí permanecerán sus restos hasta 1952 cuando la familia consigue recuperarlos", señala la denuncia, a la que ha tenido acceso Público.

Con la victoria definitiva de las tropas franquistas en la batalla del Norte, miembros de la Guardia Civil, del ejército, falangistas y mercenarios traídos de Marruecos comenzaron a instalarse en el pueblo para operar en una amplia zona. "Lo que era un espacio de actividades cívicas se convierte en escenario de violencia y muerte. Los ancianos, las mujeres y los niños tienen que hacer su vida entre aquellas tropas enloquecidas . Los jóvenes varones habían huido al monte o permanecían ocultos en refugios de casas", prosigue el escrito.

"Un lugar para actividades cívicas se convirtió en un escenario de violencia y muerte"
A partir de este momento, el número de víctimas va aumentando como un goteo. Pocos días después fallece en la prisión de Avilés el vecino Jesús Iglesias. El 4 de diciembre de ese mismo año dos hijos del asesinado Vicente, que habían huido al monte, eran detenidos y condenados posteriormente por un Consejo de Guerra a la pena de muerte. Después fue descubierto en el monte y "acribillado a balazos" otro hijo de Vicente, de mismo nombre. Carmen, la vecina que le protegía, fue enviada al Campo de Concentración de As Figueiras (Castropol). Otros dos hijos de Vicente también fueron perseguidos. Uno fue desterrado y el segundo, junto a su esposa, fue enviado al mismo campo de concentración.

Apaleadas hasta la muerte

Una vez eliminada la familia de Vicente, la violencia fascista se ceba con la familia de la viuda Pilar Terente. Todo comenzó cuando su hijo mayor, Belarmino Fernández, quien se niega a acudir al llamamiento de filas del ejército franquista y huye al monte. La respuesta de la Guardia Civil fue quemar el domicilio familiar dejando a la viuda y a cinco hijos pequeños en la calle. Belarmino, de 17 años, sería encontrado posteriormente en el monte y asesinado inmediatamente.
En octubre de 1938, llegaría el turno de la propia Pilar y su vecina Amada Zapico, cuyo marido estaba huido. La Guardia Civil las detuvo en su casa y las condujo al mismo monte donde ya habían sido asesinados dos vecinos, las asesinan y arrojan a una sima abierta por las explotaciones de la minería del carbón. Joaquín Fernández, nieto de Pilar, recuerda para Público la historia familiar que tantas veces ha escuchado en casa.

"Les cortaron el pelo, las violaron y les cortaron los pechos"
"Les cortaron el pelo, las violaron y les cortaron los pechos. Mi padre, que iba agarrada a sus faldas mientras la llevaban a la Guardia Civil, me lo ha contado. En este trayecto de apenas 500 metros un agente le dio un culatazo con el fusil y apartó a mi padre de mi abuela. Una vez solo con las dos mujeres las tiró a las dos por la chimenea de una mina", narra Joaquín a este medio. Argentina Zapico, hermana de Amada, de 90 años, aporta el siguiente testimonio a la denuncia:
"Yo misma en persona, acompañada de Helia, hija de Pilar, fuimos a ver el lugar donde las habían arrojado, después de asesinarlas. Era una chimenea de una mina. Se podían ver sus cuerpos perfectamente, no estaban muy profundos", detalla la hermana de una de las víctimas. Con el asesinato de Pilar quedaban cinco niños con edades entre los 7 y los 16 años huérfanos de padre y madre y completamente desamparados. Todos tuvieron que irse del pueblo y servir como criados.

"Una tropa enloquecida"

El siguiente en la larga lista de víctimas de la represión franquista de este pueblo es Samuel Solís. Fue fusilado en el cementerio de San Salvador de Oviedo. Después serían asesinados el marido de la ya asesinada Amada, Tomás Fernández, además de Aladino García, Silvino Iglesias, César Rodríguez y Eliseo Argüelles, todos ellos capturados en la montaña. "Los cadáveres de los dos huidos [en referencia a César y Eliseo] eran expuestos largo tiempo, como trofeos, en la plaza pública, para asombro de la vecindad y regocijo de sus carniceros", refleja la denuncia. Por las mismas fechas, otro joven cecino, Manuel González, fallece en el Penal del Dueso (Santander).

"Los cadáveres de los dos huidos eran expuestos largo tiempo, como trofeos, en la plaza pública"
La última persona en morir será la viuda de Vicente Rodríguez, Josefa Zapico. El 27 de octubre de 1941 esta mujer ya había sufrido destierro y había visto morir a su marido a dos de sus hijos y condenar a pena de muerte a otros dos. Sin embargo, no fue suficiente pena para sus verdugos. Ese mismo día, según describe la denuncia, una "tropa enloquecida entra en la casa violentamente. Le gritan. La insultan. La golpean con rabia, con fusiles y bastones. La tumban al suelo y la patean. La arrastran. Se ensañan con su cuerpo exhausto hasta límites inenarrables. Acaban con su vida y allí abandonan el cadáver".

Perseguidos

La persecución que vivieron sus familias también les afectó a los denunciantes, a pesar de no haber vivido la Guerra Civil. Joaquín recuerda cómo cuando tenía 10 años (corría el año 1962) y escanciaba sidra en el bar de sus padres cuatro falangistas entraron en el bar destrozando todo a su paso y propinaron a su padre varios golpes con sillas y botellas. "Me acuerdo que mis padres denunciaron el asalto pero la consecuencia fue que nos tuvimos que cambiar de pueblo también", recuerda Joaquín.

"No fuimos nosotros los que hicimos las cosas mal, fueron ellos. Y encima nos mataron"
Ahora, estos descendientes de las víctimas se han decidido a dar el paso y presentar las denuncias en nombre de sus tíos y abuelos. Argentina representa una puerta abierta a la esperanza. "Mi padre tenía ganas de denunciar y yo también. Lo hago por él y para que este país sepa lo que ha pasado hace no tanto tiempo. Lo tiene que saber todo el país. No fuimos nosotros los que hicimos las cosas mal. Fueron ellos. Y encima nos mataron", sentencia Joaquín.

http://m.publico.es/534841

domingo, 15 de junio de 2014

Las banderas se unen por la Memoria en el alto de Igal

Una mezcla de reivindicación y recuerdo
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Memoriaren bideak cumple 10 años de trabajo por la memoria histórica y reúne en el alto de igal a más de 300 personas, 75 años después de que 2.354 esclavos del franquismo construyeran la carretera que une roncal y salazar
Un reportaje de Marian Zozaya Elduayen - Domingo, 15 de Junio de 2014
Diferentes sensibilidades, en el recuerdo a los prisioneros. A la izquierda, la familia de uno de ellos, Txomin Iriarte, de Bakio.
Diferentes sensibilidades, en el recuerdo a los prisioneros. A la izquierda, la familia de uno de ellos, Txomin Iriarte, de Bakio. (Marian Zozaya)

La carretera maldita que une Igal con Vidángoz se convirtió ayer de nuevo en un bello lugar de reivindicación y de recuerdo. Maldita, porque la construyeron más de dos mil esclavos del franquismo, y bella porque todos años, desde hace diez, acoge el homenaje a los que sufrieron la represión franquista en los valles de Salazar y Roncal y a sus familiares, por iniciativa de Memoriaren Bideak. Con el lema, "Su memoria es nuestro camino", este colectivo arrancó con un acto sencillo "que nunca pensamos llegaría tan lejos", un reconocimiento que se echaba en falta por parte de las instituciones, y que, a día de hoy, sigue siendo insuficiente.

Y fue precisamente el veterano prisionero Luis Ortíz Alfaro quien lo recalcó en su breve intervención. "Nuestros gobernantes siguen sin querer mojarse". Próximo a cumplir los cien años, el militante republicano infalible a su cita en el alto de Igal, recordó cual fue su pecado y el de los compañeros que siguieron su suerte: "defender la libertad y luchar por una vida digna".

En el décimo aniversario de la reivindicación y de la memoria, se mezclaron también las banderas y las sensibilidades, para recordar a las personas perseguidas por intentar transformar la sociedad y alcanzar cotas de libertad más altas, con un respeto exquisito, como es habitual en el lugar a la pluralidad y a la libertad de la palabra dada.

En Igal se escuchó ayer de nuevo a Raymond Villalva, de la Asociación de la Memoria de Olorón (Francia), con un discurso contundente basado en dos puntos fuertes relacionados con la coyuntura actual en el Estado español: "La situación que atraviesa España de levantamiento popular y necesidad de la palabra, y la pena de sentir que el PSOE traiciona con su apoyo a la monarquía el ideal republicano por el que tantos hombres y mujeres sufrieron el exilio, e incluso dieron su vida.


Le siguió en el turno Chantal Gorrindo, de la asociación más allá de los Pirineos, Memoria y Exilio de Saint Gaudens, hija de Demetrio Gorrindo, combatiente republicano de Garde (Roncal), y relató sus penurias de huida y exilio, y expresó sus esperanza de lograr el sueño de su padre.

Andalucía 
En la celebración de la primera década del recuerdo a los esclavos de franquismo llegaron los integrantes de la Asociación de la Memoria Histórica y Justicia de Andalucía. Su presidenta, Paqui Maqueda, con ocho años contados "de ganas de subir", resumió el trabajo de la asociación con las palabras: amor, denuncia y esperanza. "Todo lo que hacemos lo hacemos con amor y respeto a su memoria, impregnado de denuncia y con esperanza". Abogó por la necesidad de un banco de datos de muertos, exiliados y familiares, " para que se puedan cerrar las heridas abiertas y el ciclo de vida y de muerte. Maqueda, activa participante en Argentina en la querella contra los crímenes del franquismo, relató brevemente el peregrinar de la hija de Antonio Martín Castillo, (prisionero en los valles pirenaicos), que tardó casi setenta años en recuperar a su padre. En este largo viaje anda, en busca de los suyos asesinados, (su padre Vicente y su hermana Maravillas), Josefina Lamberto, la otra invitada veterana del día.

Aquel tiempo de precariedad y dolor se repite de algún modo en la actual coyuntura laboral. Por eso, ayer Mabele Goya y Carlos Tobajas, de la Asamblea de Parados y Precarias de Iruñerria denunciaron también las injusticias y la urgente necesidad de un cambio social. Testimonios todos llenos de fuerza.
La lista con los nombres propios de tanto dolor y sufrimiento cobró ayer especial relevancia, pero su memoria será siempre una herramienta para el futuro.

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/06/15/sociedad/navarra/las-banderas-se-unen-por-la-memoria-en-el-alto-de-igal 


 Más imágenes (fotos de Venancio Pla)
Mezcla y unión de banderas

Paqui Maqueda

Incluso las mariposas toman partido por la república

Lucía Sócam

Visitantes de Saint Gaudens

Representantes de Gurs y St. Gaudens

De Catalunya nunca falta Felipe Moreno



jueves, 22 de mayo de 2014

Presentación del libro "El fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario"

Representantes de Pamiela, Aranzadi y Txinparta en la presentación del libro.


Hoy, en el marco de la exposición sobre el Fuerte San Cristóbal realizada por Txinparta y la Sociedad de Ciencias Aranzadi en el Espacio Cultural de Ansoáin, en Ctra. de Ansoáin s/n, frente a ciclos  a Lasa y que permanecerá hasta el sábado día  en horario de 17 a 19 horas, ha sido presentado el libro "El Fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario" El Cementerio de las botellas, elaborado por Txinparta y la Sociedad de ciencias Aranzadi y editado por Pamiela.

Este libro multidisciplinar trata ampliamente distintos aspectos de la vida en la prisión del Fuerte San Cristóbal así como documentación de archivos, exhumaciones realizadas en el Cementerio de las botellas y sus estudios antropológicos, aspectos sanitarios, testimonios familiares, red de solidaridad y ayuda de las mujeres, actos de reparación y homenajes realizados a lo largo de 25 años, estudio y tratamiento de los grafitis dejados por los presos y un largo etcétera, a lo largo de sus 430 páginas y en sus más de mil ilustraciones y fotografías.

En dicho libro se ha tratado de obviar o citar someramente temas ya tratados en otras publicaciones como puede ser la gran fuga del 22 de Mayo de 1938, ampliamente tratada en los libros de Félix Sierra e Iñaki Alforja o en el de Fermín Ezkieta y de forma no tan profunda en otras publicaciones.

Con este libro se da a conocer una parte de la gran cantidad de información y testimonios que obran en los archivos de Txinparta y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, acumulada a lo largo de años de trabajo e investigación, resultado de la aportación y colaboración de un amplio número de personas además de las citadas nominalmente.

Como aportación extra, viene acompañado de un DVD, con distinto material audiovisual, documentos, cartas familiares, vídeos, canciones, etc., y sale al mercado con un precio de 35 Euros.

Libro a nuestro entender muy interesante, instructivo y emotivo que esperamos tenga una amplia difusión y sobre todo una buena acogida por sus lectores.


domingo, 4 de mayo de 2014

Homenaje en el Fuerte San Cristóbal de Pamplona

El Fuerte San Cristóbal nos espera en mayo.




Mayo avanza primaveral por las faldas del monte Ezkaba cubriendo de colores sus vergüenzas, colocando alguna flor en las ocultas fosas de asesinados que siembran sus laderas, cubiertas por la tierra, el silencio, la desvergüenza de sus asesinos y la complicidad y la pasividad de sus descendientes y herederos políticos.

Mayo avanza por las faldas de Ezkaba ascendiendo hacia el Fuerte San Cristóbal con un cortejo de recuerdos y anhelos, de ilusiones de reencuentros, de recuperación de memorias, de homenajes a sus muertos.

Arriba, en lo más alto, la inmensa mole del Fuerte de Alfonso XII, Prisión Fortaleza de San Cristóbal, espera trémula y espectante la marea humana que hacia el día 22 llega de todos los rincones del país a rendir homenaje a quienes sus muros mantuvieron lejos de su hogar, llenos de miserias y penalidades, cerca de la muerte.

Sus muros y verjas esperan avergonzados y esperanzados ese maremoto de sentimientos que les redima de su negro pasado.
Esperan avergonzados por su, aunque pasiva y no deseada, participación en la negra historia de represión y muerte escrita entre sus paredes.
Avergonzados también de seguir ocultando esas historias, por el mal corazón y mala voluntad de sus amos, de la misma calaña desde hace ya ochenta años.
Esperan igualmente con la esperanza de que esa marea de recuerdos, de sentimientos, de encuentros en el presente y con el pasado los traspasen de lado a lado limpiándoles la sangre y horror que cubren su piel y alejando las pesadillas por los sufrimientos, represión e injusticias vistas y vividas dentro de ellos.

Esos muros y verjas que impiden la entrada a los visitantes, que impedían la salida a sus moradores, son en cambio permeables a los sentimientos, dejando salir historias, sufrimientos y sueños, dejando entrar saludos, risas y lágrimas, ofrendas de cariño, permitiendo encuentros espirituales de sus moradores de antaño con sus visitantes de hogaño.

Esos muros y verjas vivirán emocionados el homenaje en su exterior transmitiendo el eco de sus discursos y de sus canciones, rebotando de pared en pared hasta el último rincón, hasta el fondo oscuro y negro de su alma, esperando que  esa petición de Verdad, Justicia y Reparación también les incluya a ellos y puedan al fin contar en su interior las historias que allí ocurrieron, recibir con calor entre sus fríos muros a los visitantes y rendir homenaje a todas aquellas buenas personas que allí tanto padecieron y convertirse en Memorial permanente, enseñando en el presente y en el futuro lo que nunca jamás debiera haber ocurrido.

Mayo espera en el Fuerte San Cristóbal; 
el Fuerte San Cristóbal nos espera en Mayo,
el 18 de Mayo.


Venancio Pla, Mayo 2014

Cientos de voces reclaman al unísono memoria, recuerdo y compromiso


Sartaguda acogió ayer el  Día de la Memoria Histórica de Navarra
Las diferentes asociaciones forales, en un manifiesto conjunto, exigieron la implicación del Gobierno
María San Gil - Domingo, 4 de Mayo de 2014 - Actualizado a las 06:06h

Decenas de personas, durante el aurresku que bailó el dantzari sartagudés Víctor Macua en honor de los hijos de los fusilados.
Decenas de personas, durante el aurresku que bailó el dantzari sartagudés Víctor Macua en honor de los hijos de los fusilados. (M.S.G.)

Sartaguda - Recuerdo, reconocimiento, reivindicación, compromiso y lucha son palabras que resumen el Segundo Día de la Memoria Histórica de Navarra celebrado ayer en Sartaguda, una jornada en la que las diferentes asociaciones forales, todas ellas de la mano, alzaron la voz al unísono para denunciar los asesinatos cometidos durante el franquismo.
El Parque de la Memoria de la localidad ribera, en su sexto aniversario, volvió a reunir a decenas de personas que, cansadas de guardar silencio, exigieron el reconocimiento de las miles de víctimas navarras que hubo a raíz del golpe militar de 1936.

La Asociación Pueblo de las Viudas estuvo acompañada por miembros de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra, componentes del Autobús de la Memoria y de la Asamblea Interpueblos. Estas entidades leyeron un manifiesto conjunto en el que reiteraron que "aún queda mucho por hacer, mucha verdad por esclarecer, más justicia que impartir y una reparación pendiente por resarcir. La sociedad debe conocer toda la verdad sobre el golpe de Estado, toda la verdad sobre los años de guerra y la posterior dictadura con asesinatos, represión y cárcel. Es preciso que las instituciones reconozcan lo que sucedió. Tenemos la obligación histórica de romper ese silencio al que nos hemos visto sometidos".
En este acto, que se alargó cerca de dos horas y en el que las banderas republicanas hondearon a los cuatro vientos, los gritos esporádicos de "¡Viva la República!" se mezclaron con silencios dolorosos, espacios en los que los familiares de los fusilados volvían la vista atrás y recordaban cómo les arrebataron a sus seres queridos.
Precisamente, en un texto que elaboraron desde Pueblo de las Viudas se destacó el hecho de que todos ellos murieron "por intentar dar de comer a su familia, por tratar de mejorar las condiciones de vida de los suyos, repartir la riqueza, las tierras, quitar privilegios a la Iglesia y a la banca".
A pesar de que hasta hace dos años este evento tenía un cariz más local, lo cierto es que los miembros de las asociaciones de Memoria Histórica de Navarra reconocieron ayer la importancia de aunar fuerzas para lograr un objetivo común.

Promesas incumplidas 
Desde la Asociación Pueblo de las Viudas volvieron a denunciar que el Gobierno de Navarra no se hace cargo del mantenimiento económico del parque sartagudés, una cifra que ronda los 13.500 euros anuales.
A pesar de que la ley aprobada el pasado año refleja que el Ejecutivo debe costear este lugar, lo cierto es que año tras año, y ya van seis desde que se inauguró el parque, el Ayuntamiento es el que corre con los gastos. "No sabemos ya como decirlo. Si lo escribimos, no lo leen; si se lo decimos en castellano, no nos oyen; y si se lo decimos en euskera, ni nos oyen ni nos escuchan. Es impresentable e intolerable el caso omiso que nos hacen, todo lo contrario que si toca hacer un homenaje al entonces llamado Regimiento de Infantería América 23. Hace falta tener cara y no tener vergüenza para, una y otra vez, volver la cabeza descaradamente para otro lado. No vamos a parar hasta conseguir nuestras reivindicaciones", apuntaban ayer desde la asociación ribera.
Las denuncias y los dardos al Gobierno no quedaron aquí, sino que en el manifiesto conjunto recordaron que la Ley Foral de Reconocimiento y Reparación Moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936 no debe acabar siendo "papel mojado".
En este sentido, exigieron "que se cumpla y se pongan en marcha todas las medidas" entre las que se incluyen la celebración anual de un acto institucional dedicado a los presos del Fuerte de San Cristóbal, la instalación de placas que homenajeen a los funcionarios que fueron asesinados, así como la creación de un banco de ADN dependiente del Instituto de Medicina Legal que conserve las muestras de restos óseos procedentes de las exhumaciones.
Para acabar, insistieron en que "quieren que olvidemos el tema y nos meten prisa, demasiada prisa por pasar pagina, excesiva prisa por poner punto y final. Por eso les decimos que no intenten volver a silenciar de nuevo la esencia de lo que sucedió. Es el principio de la recuperación de la verdad, la justicia y la reparación".

Momentos emotivos 
La velada contó con la actuación de la Chula Potra y la de Fermín Balentzia que, guitarra en mano, emocionó a los allí presentes cuando interpretó la canción de Maravillas, una niña a la que asesinaron con 14 años, delante de su hermana Josefina Lamberto.
Además, Fernando Yánez, de la asociación Casa de Todos y Todas dedicada a la recuperación de la memoria histórica de México y la búsqueda de víctimas de la represión en dicho estado, leyó una carta escrita por las mujeres de su país.
Para terminar, y antes de realizar la ofrenda floral en el muro en el que están escritos los nombres de todos los fusilados, Víctor Macua bailó un aurresku.

Artículo relacionado: homenaje-a-los-hijos-de-los-fusilados-personas-a-las-que-arrebataron-su-ninez


http://www.noticiasdenavarra.com/2014/05/04/sociedad/navarra/cientos-de-voces-reclaman-al-unisono-memoria-recuerdo-y-compromiso

lunes, 17 de marzo de 2014

El historiador Koldo Pla recuerda a los 200 salmantinos encarcelados en el Fuerte de San Cristóbal



700 personas murieron en esta cárcel navarra

  • Conferencia en la Casa de las Conchas sobre la prisión más dura de España
  • La Asociación Salamanca Memoria y Justicia celebra su X Aniversario con jornadas divulgativas
Publicado el 15/03/2014 por Redacción



El historiador Koldo Pla, de la Asociación de Memoria Histórica de Navarra, ha detallado en la Casa de las Conchas algunos episodios del Fuerte de San Cristóbal, considerada por los estudiosos como la más dura de España y en la que estuvieron cerca de 200 salmantinos, entre el 38 y el 45. 

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Con motivo del X Aniversario de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia,  la Casa de las Conchas ha acogido varios actos. El viernes se proyectaba el documental “A Un paso” de Joseba Eceolaza, y este sábado tenía lugar la conferencia de Olga Alcega, presidenta de la Asociación Memoria Histórica de Navara, y Koldo Pla,historiador y la persona que más ha investigado sobre “El Fuerte de San Cristóbal”, la  prisión la  más dura de España.


En ella estuvieron casi 200 salmantinos que sufrieron las penalidades de esa cárcel, algunos perecieron por las condiciones de la misma y  otros murieron fusilados o participando en la fuga. “Eran presos de clases sociales bajas, luchadores en organizaciones normales de la época como la UGT o Izquierda Republicana o cargos electos, que eran legales, pero se les detiene por pertencia a algo, más que por hechos delictivos”, explicaba el historiador navarro.

Pla es un experto en el Fuerte de San Cristóbal, ubicado cerca de Pamplona. “La prisión estuvo abierta del 34 al 36 con 700 presos y del 36 al 45 con varios miles, acabando los últimos años como un centro hospital penitenciario por la cantidad de tuberculosos”.

El balance de este último periodo es contundente, según explicaba en SalamancaRTV Koldo Pla: ” Hay 203 enterrados en los pequeños cementerios de los alrededores, 131 en el propio fuerte, 207 muertos en la fuga en fosas comunes en los montes, más de 500 presos políticos, en total más de 700 muertos”.

Precisamente, la sala de exposición de la Casa de las Conchas acoge una muestra con los trabajos que han realizado en los doce años de existencia de la Asociación de Memoria Histórica de Navarra.

Más información en www.salamancamemoriayjusticia.org y www.facebook.com/salamancamemoriayjusticia.

Listado presos salmantinos en el Fuerte San Cristóbal

http://www.salamancartv.com/local/el-historiador-koldo-pla-recuerda-que-casi-200-salmantinos-estuvieron-encarcelados-en-el-fuerte-de-san-cristobal/
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jueves, 13 de marzo de 2014

Memoria y Justicia recuerda a los salmantinos encarcelados en El Fuerte de San Cristóbal




14 y 15 de marzo en la casa de las conchas

  • Este viernes, a las 19 horas, se proyectará  el documental "A un paso"
  • Y el sábado, a las 12 horas, habrá una conferencia de investigadores de esta prisión
Publicado el 09/03/2014 por Redacción

 )




La Asociación de Memoria Histórica de Navarra protagonizará dos actos en la Casa de las Conchas, los días 14 y 15 de marzo, organizados por la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, que recordará las penalidades de casi 200 salmantinos encarcelados en El Fuerte de San Cristóbal.

Este viernes, a las 19 horas, en la Casa de las Conchas, se proyectará el documental “A Un paso” de Joseba Eceolaza, director que asistirá al acto. Y el sábado, a las 12 horas, en el mismo lugar, tendrá lugar la conferencia de Olga Alcega, presidenta de la Asociación Memoria Histórica de Navara, y Koldo Pla, historiador y la persona que más ha investigado sobre “El Fuerte de San Cristóbal”, la  prisión la  más dura de España.

En ella estuvieron casi 200 salmantinos que sufrieron las penalidades de esa cárcel, algunos perecieron por las condiciones de la misma y  otros murieron fusilados o participando en la fuga. En el archivo adjunto incluimos el listado de los salmantinos que pasaron por esa cárcel.
Estas actividades se completarán con una exposición con los trabajos que han realizado en los doce años de existencia de la Asociación de Memoria Histórica de Navarra.
Más información en www.salamancamemoriayjusticia.org y www.facebook.com/salamancamemoriayjusticia.

Listado presos salmantinos en el Fuerte San Cristóbal

 

Aclaración: Olga Alcega es la presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (AFFNA)
                  y Koldo Pla miembro de dicha asociación y del grupo Txinparta Memoria Histórica


cartel general Navarra
http://www.salamancartv.com/local/la-asociacion-memoria-y-justicia-recordara-a-los-200-salmantinos-encarcelados-en-el-fuerte-de-san-cristobal/#comment-16616
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jueves, 9 de enero de 2014

Fallece Roberto Rocafort tras una vida dedicada a la memoria histórica

FUNDADOR DE LA ASOCIACIÓN DE FAMILIARES DE FUSILADOS, SE VA SIN PODER LOCALIZAR LOS RESTOS DE SU PADRE

L. CABASÉS - Jueves, 9 de Enero de 2014 
Roberto Rocafort Lozano.
Roberto Rocafort Lozano. (BERGASA)
PAMPLONA. Con la pena de no haber podido localizar los restos de su padre, fusilado en 1937, pero, probablemente, con la satisfacción de haber luchado y contribuido a que otros tuvieran mejor suerte en este terreno de la memoria histórica, el pasado lunes falleció Roberto Rocafort Lozano.
Hombre entrañable y oriundo de Sangüesa, tenía 79 años y buena memoria. Una complicación derivada de la operación a que fue sometido el 9 de diciembre puso fin a una vida marcada por la ausencia de un padre -Javier Rocafort Apesteguía- a quien unos matarifes -Roberto siempre pensó que eran carlistas y falangistas de Sangüesa-, le arrebataron la vida a los 28 años de edad cuando abandonaba la prisión del fuerte de San Cristóbal, en donde había permanecido encarcelado por militar en Izquierda Republicana.
Roberto Rocafort tenía dos años cuando asesinaron a su padre pero conservó toda su vida la correspondencia que escribió a la familia. Y es que Javier Rocafort Apesteguía escribió varias cartas a su mujer Dominica Lozano, desde su encierro en el fuerte de San Cristóbal, fechadas entre finales de julio de 1936 y el 6 de abril de 1937. En esas cartas trataba de tranquilizar a su familia, porque "nada he hecho", decía, y transmitía cariño y confianza para su mujer y sus dos hijos, Mª Ángeles y Roberto, de solo 4 y 2 años de edad. Roberto, que fue tipógrafo de profesión, era una persona de izquierdas y dedicó sus últimos años -hasta hace tres que quedó viudo- a cuidar a su esposa, Mercedes Gil-. Ayer una de sus dos hijos, Maite, recordaba el homenaje que les dispensó el Parlamento de Navarra a hijos e hijas de represaliados. "Aunque le hizo ilusión, dijo también que llegaba tarde y era un reconocimiento escaso". "Me da pena -comentó su hija- que desaparezca una generación de hijos de aquella gente".
Atendiendo a sus deseos y principios, el cuerpo de Roberto Rocafort fue incinerado ayer en el cementerio de Pamplona y mañana viernes tendrá lugar una despedida civil, a las 19.30 horas, en el Patio de los Gigantes de Pamplona.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Dejad que los muertos callen


Dejad que los muertos callen


Los muertos callan
en silencios que estallan
lanzando a los cuatro vientos
sus verdades escondidas
como bien dice Lucía (*).

Los muertos callan
en silencios que narran
historias de libertad,
de injusticias y venganzas,
sueños rotos e ideales
para siempre vivos,
ahora mucho más actuales.

Dejad que los muertos callen
sus silencios explosivos
que nos salpican el alma,
nos esclarecen la mente
y nos motivan el habla.

Dejad que los muertos callen,
dejadlos con sus silencios.

Hora es ya la de los vivos,
la de gritar su mensaje;
ahora son nuestras voces
las que deben hablar alto
bien sea en prosa o en verso,
en letra escrita o en canto,
divulgando sus verdades,
sus recuerdos e ideales,
su lucha por la justicia.

Dejad que los muertos callen,
que sus silencios resuenen,
que se oigan en todas partes.

Silenciados fueron en nombre de Dios,
y otros dioses terrenales,
religión, poder, ambición,
envidias, venganzas  y odios,
todos igual de falaces.

Dejad que los muertos callen,
que su silencio se escuche
bajo el suelo y hasta el cielo,
silencio con tal estruendo
que ningún dios ya lo acalle.
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                     Venancio Pla (Nov. 2013)
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(*) Lucía Sócam, "Verdades escondidas"